Tratamientos Faciales en Madrid

Higiene facial en Madrid para ti

El cuerpo humano es una maravilla de la evolución, en la que cada órgano cumple una función vital y diferente; juntos se combinan, permitiéndonos respirar, explorar, inventar y amar. Y en lo que respecta a las interacciones sociales, el rostro es, indudablemente, uno de los elementos protagónicos de la comunicación y la percepción de la belleza. Mantenerlo en impecables condiciones implica saber a dónde acudir a realizarse una higiene facial Madrid.
Existen tres grandes motivos que justifican el dirigirse a los profesionales para una sesión de limpieza de cutis. Por lo general, ocurre cuando las personas, especialmente las mujeres, asistirán a un evento social; sin embargo, este es apenas uno de ellos.

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Razones para hacerse una Limpieza Facial

  • Higiene: el primero y más obvio es la salud. La epidermis constituye la primera defensa del cuerpo contra el mundo exterior y durante el transcurso de una jornada rutinaria se ve sometida a diversos tipos de agresiones que van dejando su marca. Esas señales no siempre desaparecen con un baño ni una ducha normal, requiriéndose entonces un esfuerzo extra para eliminarlas.
  • Social: el rostro es, además del epicentro de los cinco sentidos y del increíble superordenador llamado cerebro, nuestra principal forma de expresión. No solo por la capacidad de hablar, sino también por todas las emociones manifestadas y transmitidas a través del lenguaje corporal. Su aspecto dice mucho de nosotros mismos.
  • Belleza: una imagen pulcra facilita el intercambio de información. Asimismo, excepto por los casos excepcionales, cada vez que se interactúa con otra persona, la cara se convierte en el foco de la atención. En consecuencia, una gran cantidad de estándares de la hermosura se basan en esa área. Por suerte, el requerimiento básico, una piel sana, es lo más fácil de lograr si se va al establecimiento correcto.


Principales enemigos de la piel

El paso del tiempo es un hecho inexorable cuyos efectos únicamente se pueden disimular y atenuar. La clave está en no obsesionarse por parecer joven a ultranza, procurando vernos, y sentirnos, como la mejor versión de nuestra edad posible. Una filosofía que ayuda a conservar la calma y enseña a llevar los años con gracia. De los que sí tenemos que cuidarnos con esmero es de:

  • El Sol: no por casualidad en todo el reino animal existe algún tipo de protección contra el astro rey, pelaje en los mamíferos, escamas en los reptiles, plumas en las aves y demás. A esta estrella le debemos la vida en el planeta; no obstante, exponernos constantemente a él sin la defensa de cremas ni ropa, trae desagradables consecuencias, siendo las menores el envejecimiento prematuro de la dermis, la resequedad y las manchas.
  • La contaminación: al terminar el día, la acumulación del sebo natural que produce la piel logra que cualquier exceso de material ajeno al organismo se acumule en los poros, bloqueándolos y propiciando los insufribles granos. Por eso, retirar el maquillaje adecuadamente, lavarse la cara al levantarse y al irse a dormir es tan significativo.
  • Las toxinas: por causa de los malos hábitos como el cigarrillo, la mala alimentación, la deshidratación o el estrés, los tejidos se ajan, reflejando el estado del cuerpo. Mantener un estilo de vida sano, una dieta balanceada, beber suficiente agua y hacer ejercicio regularmente, son pasos vitales hacia la salud y la belleza.

Al final, la edad es uno de esos temas importantes pero no particularmente urgentes, solucionables con un mínimo de cuidado preventivo diario y la visita a centros especializados con una cierta periodicidad. El resultado de una higiene facial será una apariencia radiante y hermosa, que nos devolverá una sonrisa desde el espejo y nos proporcionará el lienzo ideal para mostrar nuestro mejor maquillaje, galas y sonrisas.